Elegir correctamente la almohada con la que vamos a dormir todas las noches puede significar un punto de inflexión en el descanso. Podremos conciliar mucho mejor el sueño hasta incluso dar fin a los dolores de cervical y espalda. 

Conozcamos los distintos tipos de materiales:

Almohadas de Fibra de Poliéster Siliconada: Las almohadas de fibra de poliéster son por lo general más económicas. Suelen ser hipoalergénicas. Se caracterizan por tener una altura aparente, al acostarse, el volumen baja y se adapta a nuestro cuerpo. 


Almohadas de Espuma Viscoelástica:  Tambien conocida como espuma inteligente, se trata de una espuma suave que tiene la capacidad de adaptarse a las formas, brindando un soporte completo.  Reduce también las presiones sobre el cuerpo ya que logra hacer una distribución equitativa del peso.


Almohadas de Pluma: Se caracterizan por su suavidad, temperatura y largo tiempo de vida útil.

Para elegir la almohada que más se adapte a nuestro uso cotidiano y comodidad es importante reflexionar sobre la posición en la que dormimos.

¿Cuáles son nuestros gustos a la hora de dormir? ¿Dormimos de costado? ¿Boca arriba? ¿Boca abajo?  

 En el siguiente gráfico te mostramos la postura ideal para evitar dolores e incomodidades. La posición correcta debe mantener la columna recta y alineada.

Mirá todas las almohadas que tenemos disponibles acá.